Interés terapéutico del Cardo Mariano.

La actividad antihepatotóxica del fruto de cardo mariano y de la silimarina es conocida desde hace muchos años. Su efecto positivo sobre el hígado está basado en las acciones antioxidante, estabilizadora de membrana, favorecedora de la síntesis proteica, antivirásica, antiinflamatoria, inmunomoduladora y anticolestásica de la silimarina y su principal componente, la silibinina. Su eficacia clínica ha sido demostrada en distintos tipos de alteraciones hepáticas, principalmente en las producidas por alcohol y las causadas por virus. Diversos estudios han establecido el papel quimiopreventivo de la silimarina y de la silibinina en distintas líneas celulares cancerosas, así como su efecto estimulante sobre la secreción láctea, además de su actuación en otros ámbitos (protección ósea, neuroprotección, aterogénesis, etc.). A este conjunto de datos, que apuntan hacia posibles nuevas aplicaciones de los productos obtenidos a partir del cardo mariano, se une su amplio margen terapéutico y su baja toxicidad.


Revista de Fitoterapia 2012; 12 (2): 101-116