AGRIMONIA - Agrimonia eupatoria

  • Facilita el funcionamiento hepático y del tracto intestinal
  • Aporta un efecto cicatrizante gracias a su alto contenido de taninos
  • Acción depurativa y tonicodiurética, indicada en estomatitis y disquinesias

Historia

Desde la Antigüedad, la agrimonia ha sido utilizada para curar los trastornos hepáticos. El amarillo de sus flores era considerado por los botánicos astrológicos un signo inequívoco de que se trataba de una planta de Júpiter. En el cuerpo humano, Júpiter rige el hígado; por ello es lógico emplear esta planta en los trastornos hepáticos (ictericia). Se pensaba que Júpiter le proporcionaba al espíritu humano alegría auténtica, ganas de vivir, capacidad de discernimiento y buena memoria. Los médicos prescribían llevar o tomar esta hierba cuando una persona sufría desasosiego o pérdida de la memoria.

Usos de la Agrimonia

Felter e Lloyd (1898) los aborigenas canadienses la utilizaban en el tratamiento de la fiebre intermitente.

Scudder decía que ejercía una influencia ligeramente estimulante sobre todos los procesos vegetativos y contribuía a mejorar el apetito, la digestión y la absorción. Posee una acción específica sobre la mucosa, reduciendo el exceso de secreciones. Ha sido utilizada en casos de bronquítis crónica y asma húmeda, pero es particularmente útil en casos de catarros crónicos, problemas renales y de vesícula, tonificando este órgano. Puede ser utilizado como tónico diurético.

Fué la primera planta que descubrió Edward Bach cuando en 1930 se estableció en Cromer, pequeño pueblo de pescadores de la costa oriental de Gran Bretaña. Existen numerosos nombres para esta planta y cada provincia la llama de forma distinta. Esta multitud de nombres indica la gran popularidad de que goza entre la población rural esta simpática hierbecilla de flores amarillas. Sus posibilidades de empleo son tan variadas como sus nombres. Las campesinas preparan infusiones para los trastornos de bazo, hígado e intestino, echan sus flores al agua del baño para curar las heridas, la sarna o las tumoraciones y preparan gárgaras para tratar las inflamaciones de garganta. Los alemanes que viven en Pennsylvania utilizan la agrimonia, así como la hierba de san Juan, el ajenjo, la matricaria (Chrysantemum parthenium), la manzanilla y la menta, como remedios para provocar el sudor y eliminar las toxinas. Probablemente copiaron estos remedios de los pueblos americanos que también empleaban la planta para este fin.

Popularmente ha sido utilizada en la tos crónica con excesiva expectoración y como gargarismos en problemas de faringe

Botánica

Crece de preferencia en los campos yermos, suelos arcillosos, bordes de los caminos y debajo de setos. Cuando llega la primavera surge de la roseta de invierno un pedúnculo recto, cubierto de pelos y poco ramificado que durante el estío, julio y agosto, florecerá en forma de espiga alargada cubierta de arriba abajo por pequeñas flores amarillas que desprenden un agradable aroma. Las flores se parecen a pequeñas rosas silvestres amarillas, lo cual no es extraño ya que se trata de una rosácea. Las pequeñas rosas maduran para dar lugar a los frutos barbados que se diseminarán por el mundo agarrándose a la piel de los animales o a las telas de las personas que pasen por su lado.

Planta hebácea peremne de 60 a 80 cm, pequeño rizoma vertical, tallo erecto, tomentoso de color rojizo. Hojas de 10 cm, verdes en la parte superior y grisáceas en la inferior, pilosas, alternas pinnaticompuestas (divididas en 5,7,9 segmentos).Los foliolos son profundamente serrados de color verdoso . en la cara superior pubescente y de tono más claro en la parte inferior. Entre los mencionados segmentos se encuentran intercalados otros de tamaño sensiblemente menor. En la base de cada hoja existen estípulas grandes casi redondas dentadas y de color violáceo. Flores pequeñas en racimo (espiga larga y estrecha), poco aromática, pecíolo pequeño, cáliz con dos brácteas pequeñas. Cinco sépalos triangulares, cinco pétalos ovales. 12 estambres. Fruto pequeño, cónico con nervios y espinoso.

Las flores van naciendo sucesivamente a lo largo de la mitad superior del tallo, disponiéndose en forma de un racimo estrecho. Son amarillas y algo olorosas. El cáliz tiene forma de campana en cuya periferia existen gran número de pequeñas espinas ganchudas que crecen según va desarrollándose aquél durante la maduración del fruto. La floración se produce desde poco antes de la llegada de los meses cálidos.